
Quizás no sea la mejor foto pero quiero destacar el significado que le doy. Desde hace unos meses escuchamos que la roya afectará tremendamente la próxima cosecha de café. Pero quiero resaltar una finca en particular que no ha sido tan devastada por esta enfermedad. Es el caso de la finca La Palma en Apaneca, Ahuachapán. El equipo conformado por el propietario y técnico, Rolando Contreras, el mandador Manuel Antonio González y demás personal, han realizado todos los cuidados y precauciones ya conocidas para evitar el brote de la roya. Varios árboles de café han sido afectados, pero en general la finca mantiene vida.
El montaje de viveros, el mantenimiento de árboles de sombra, aplicaciones de fungicidas de prevención y de abonos que fortifiquen la raíz y demás parte del árbol de café son algunas de las medidas que ellos tomaron. Estas medidas son ampliamente conocidas y comprobadas pero que al dejarlas de lado pueden causar crisis como la que la región centroamericana está viviendo.
Existen otras fincas de nuestro país que también han sobrevivido, como en el volcán de Santa Ana y alrededores.