pupusas con esteroides
18 jun
Recuerdo la primera vez que comà pupusas del tamaño de una pizza personal, fue en Santa Ana donde conocà las “pupupizzas”. Desde hace mucho querÃa probarlas de nuevo pero (según me dijeron por ahÃ) ya no está el lugar que las hacÃa.
Afortunadamente (mas o menos) al otro lado del paÃs, en San Miguel; logre conocer “Las Pupusas Locas”. En este lugar le venden pupusas de una buena variedad de ingredientes, todas de un tamaño no muy común.

Mi elección (y la de mi hermana) fue la Pupusa Brava, que en simples palabras es una pupusa revuelta (la mÃa sin chicharrón) con jalapeño; suena raro pero estaba rica. De paso (porque tenÃa mucho tiempo de no tomarlo) pedà un refresco de ensalada, al cual le hizo falta algunas frutas pero igual también estaba rico.
El lugar se caracteriza también por ofrecer dos variedades de curtido: el tÃpico con vinagre y uno con mayonesa, mi opinión personal: es interesante probar el de mayonesa, pero siempre es mejor el de vinagre.






